Emprenden programa para salvar a los micos tití
Por primera vez en el país, científicos reintrodujeron en su hábitat una manada de cinco titíes cabeciblancos, víctimas del tráfico ilegal.

Mono tití
Además, lograron su reproducción. La especie sólo habita en Colombia y está en peligro crítico de extinción.
Siempre que se piensa en los titíes cabeciblancos, primates únicos en el mundo y que se refugian exclusivamente en Colombia, las palabras ‘en peligro de extinción’ aparecen como una de sus características inalterables.
El animal, uno de los símbolos de nuestra biodiversidad, ha sido arrasado de los bosques de Córdoba, Sucre y Bolívar, para ser vendido como mascota y para usarlo en experimentos médicos (ver recuadro). Investigadores calculan que de su población original queda menos del 10 por ciento.
Pero las cosas podrían comenzar a dar un giro radical hacia su conservación, luego que científicos de la Corporación Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge (CVS), de la Universidad de Córdoba y de Conservación Internacional (CI) acaban de lograr la reintroducción en su hábitat de una manada integrada por cinco ejemplares de esta especie, que habían sido decomisados luego de ser víctimas del tráfico ilegal. Este es un trabajo inédito en Colombia por la dificultad que implica lograr que los monos se queden en un ecosistema determinado, después de haber tenido contacto con el hombre.
Fueron llevados al bosque de La Montañita, de la vereda de Ceiba Pareja del municipio de Lorica (Córdoba).
Pero además de que convirtieron la zona en su hogar, una pareja del grupo acaba de tener dos crías. Son gemelos, algo usual en la gestación de esta clase de monos.
Para el biólogo José Vicente Rueda, consultor de Conservación Internacional y coordinador del plan piloto, el resultado ofrece una alternativa para los cientos de micos decomisados que hay en el país. “Esto se vuelve un protocolo que puede replicarse en otros intentos de reintroducción, para que la especie recupere su población”, explicó Rueda.
Este plan piloto ha sido acompañado por habitantes de Ceiba Pareja, algunos de ellos ex cazadores, que ahora están buscando alternativas económicas como el ecoturismo, para no tener que pensar, otra vez, en sacrificar a los titíes como condición para ganarse la vida.
Los usan para hacer medicinas contra el cáncer de colon
La reintroducción de la pareja de titíes resultó una buena noticia en medio de la celebración, ayer, del Día Nacional de la Biodiversidad.
José Vicente Rueda, investigador de Conservación Internacional, explica que estos monos no son sólo usados como mascotas. Él comenta que a los ‘cabeciblancos’ los ataca un cáncer de colon idéntico al que afecta a los humanos.
Por eso, son apatecidos para hacer experimentos de laboratorio que son imposibles de desarrollar en los hombres, con el fin de hacer medicinas contra esa dolencia. De ahí que las comunidades de escasos recursos los capturen para venderlos a precios muy altos. Este ejercicio de reintroducción también tuvo en cuenta que los animales no hubieran tenido dolencias contraídas mientras estuvieron escondidos en hogares de la Costa, porque muchos de ellos pueden contagiarse de tuberculosis u otras patologías humanas que también transmitirían en el bosque.